«Creemos que focalizándonos en educación contribuimos responsablemente con la sostenibilidad del país»

Entrevista Silvia Noriega: Gerente de Reputación y Responsabilidad Social del Banco de Crédito del Perú

 

Danos a conocer un poco, de manera general, cómo viene enfrentando el Banco el desafío de la sostenibilidad del país

En el Banco, más allá de nuestro compromiso natural como empresa, el cual tiene que ver con generar empleo, inversión y desarrollo por el tracto usual de negocio que es el sector financiero, nos hicimos la pregunta, ¿qué sector debemos apoyar o qué palanca debiéramos de ayudar a mover? Y fue unánime el tema en cuanto al sector educación. El compromiso que tenemos con la educación ya es de larga data. Simplemente porque creemos que en la medida que nuestra sociedad esté más educada, va a poder ser una sociedad más feliz. Vamos a tener más oportunidades de mejores empleos. Ello va a redundar en mayores y mejores niveles de ingreso económico.

¿En qué aspecto del sector educación, puntualmente?

Nosotros, en este momento, estamos concentrado todos nuestros esfuerzos en un aspecto de la educación que tiene que ver con el acceso a una mejor educación de calidad. Y sobre todo, nos interesa mucho el segmento de educación superior porque vemos que de la población económicamente activa, solamente el 30% ha cursado los estudios superiores y cuando tu preguntas: “¿por qué el resto no?”, pues porque hay un tema monetario, que tiene que ver con la capacidad económica para poder estudiar.  Entonces, ¿qué podemos hacer, como banco, para ayudar a cambiar esta situación? Respondiéndonos, creamos un programa que se llama “Semillero de Talentos BCP”, el cual es un programa de becas totales y parciales que lo que permite es abrir esa puerta y buscamos que los jóvenes mas talentosos de nuestro país puedan acceder a una educación de calidad; no solamente poder estudiar en las mejores universidades del país, sino recibir un acompañamiento apropiado que les permita insertarse laboralmente, porque al fin de cuentas lo que quieres es que terminen con un buen trabajo y que ese trabajo tenga mejores y mayores niveles de ingreso.

Y esto, ¿lo hacen en el sector urbano, sector rural, de manera integral? o ¿han segmentado algún espacio en particular? o ¿lo hacen en todo el país?

Lo hacemos en todo el país en realidad. Lo que sí tenemos es un programa de selección bastante exigente porque es un tema boutique. No somos el Estado en el sentido de que podemos alcanzar los grandes niveles de escala. Sin embargo sí nos interesa mucho poder enfocarnos en la población más talentosa de nuestro país. Por eso es que tenemos un sistema de selección que capta a los chicos de la red de Colegios de Alto Rendimiento del Perú (COAR). Cada provincia tiene un COAR; y estos colegios recogen a los primeros puestos de los colegios públicos que van ahí en un esquema internado (tercero, cuarto y quinto de medía). Son los mejores alumnos y tienen una educación mas exigente, con mayor inversión por alumnos desde el punto de vista de inversión publica educativa. Entonces, para nosotros es más efectivo y eficiente poder ir a todos estos colegios de alto rendimiento y hacemos un proceso de selección que se inicia en cuarto de media. Es un proceso que tiene cuatro frases donde medimos temas como integridad, valores, potencial cognitivo, potencial intelectual, etc. La parte de conocimiento se mide más desde la universidad, pero nosotros no nos enfocamos solamente en el conocimiento porque lo que queremos medir es el potencial que tiene la persona para llegar a desarrollarse y para poder llegar a un nivel mayor. Luego de captar a los chicos de quinto de media de todos los COARs del Perú (más o menos suman 2500 alumnos), nosotros llegamos a una lista corta de aproximadamente 60 chicos.

Operativamente, ¿cómo lo realizan?

Nos apalancamos mucho con el Ministerio de Educación y trabajamos con la red de COARs. Coordinamos mucho con el Ministerio. Las primeras fases de la intervención son digitales; los COARs tienen computadoras, todos los requerimientos técnicos que se necesitan para aplicar todos estos exámenes. Entonces, va gente nuestra a los distintos colegios. Se van faseando las etapas. Se van tomando las pruebas y electrónicamente la gente va subiendo. Se van descartando algunos y van pasando otros a la siguiente etapa. Luego hay una etapa de evaluación de competencia donde también nos enfocamos mucho en lo que las empresas privadas buscan. Nosotros venimos de una empresa que estamos en el entorno administrativo, economías, ingenierías; que son también las carreras que promovemos. No promovemos todas las carreras, promovemos algunas carreras que son, desde nuestro concepto, las más rentables en el mercado y aquellas con las cuales nosotros tenemos una mayor relación natural. Idealmente estos chicos, si vienen a trabajar al BCP o al grupo. Nos encantaría o nos gustaría mucho, pero no tienen la obligación de hacerlo. La idea es que ellos se desarrollen y florezcan en donde tienen que florecer y lleguen a su máximo potencial.

¿Cómo desarrollan la selección para elegir a los mejores?

Ellos pasan por unas primeras etapas digitales. Luego viene una etapa de entrevista, de evaluación por competencia.  Indagamos también el entorno familiar un poco para saber si estos chicos cuentan con el apoyo de su familia. Buscamos que tengan una familia que, si estos jóvenes adquirieran la beca, la familia sea funcional en el sentido de que los apoye y los promueva. Porque son chicos que se van a alejar de casa. Son chicos que se van a mudar de provincia hacia Lima a estudiar. Van cambiar completamente de entorno y necesitan de un entorno familiar que les promueva eso. Entonces, una vez que termina ese proceso de selección elegimos entre 60 y 70 chicos según haya material. Luego, estos chicos forman parte de un programa que tiene tres componentes: el apoyo económico, el acompañamiento para el desarrollo de talento, y la inserción laboral.

Explícanos los detalles de estos tres componentes

En cuanto al financiamiento, cuentan con becas totales y parciales. Nosotros trabajamos con cuatro universidades: UP, UDEP, PUCP y UTEC; que son universidades que también están comprometidas con este tema. Eso es sumamente importante para nosotros. Allí hay una apuesta conjunta. Entonces se cubre la totalidad o parcialidad de los costos académicos. También se les da un monto mensual para manutención (alojamiento, alimentación, útiles, transportes, etc). Se les da un computador, un seguro médico y se les cubre las clases de inglés. Esa es la primera parte. La segunda parte es el acompañamiento para el desarrollo del talento. En nuestro concepto la más importante y la que se distingue de otro tipo de programas más grandes porque lo que hemos visto en nuestra experiencia es que estos chicos van a pasar por un proceso de cambio muy importante. Porque pasan de ser los mejores alumnos de sus provincias a ir a una universidad tremendamente competitiva, en un entorno social distinto, a tratar de cubrir una brecha educativa que vienen de los mejores colegios. Pero incluso así se siente una brecha en términos de conocimiento que es muy delicado. Entonces, el impacto psicológico que eso puede tener es fuerte. Es fundamental el acompañamiento, tenemos un acompañamiento que tiene tres etapas que te lo explicamos luego. Y la tercera parte, que es el apoyo para la inserción laboral, los acompañamos desde el diseño de los CVs. Hacemos ensayos de entrevistas de selección, para que estos chicos puedan ir “agarrando cancha”. Es decir, buscamos que tengan confianza y, por ello, los exponemos también a reunirse con otros gerentes. Tenemos desayunos con gerentes del Banco donde ellos pueden jalar información de primera mano. En este momento estamos trabajando con las empresas del grupo para poder tener un tracking en términos de procesos que permitan que estos chicos sean evaluados en todas las empresas para que tengan una buena oportunidad de poder entrar a trabajar ahí. Ahora, no se les fuerza que vayan al grupo. Ellos van donde quieren. Por ejemplo, tenemos nuestro primer becario que se graduó. Está en Graña y Montero y le va muy bien. La segunda estudió ciencias políticas. Es académica. Entonces, en realidad la idea es que cada uno viva realmente su pasión.

Y este aspecto diferenciador del programa que mencionas vinculado al segundo componente de acompañamiento para el desarrollo del talento, ¿cómo lo desarrollan?

Dura cinco años el acompañamiento. Arrancamos el primer año con adaptación donde tienen psicólogos y tutores. Tienen distintos bootcamps donde se les trata de insertar el chip de cambio de vida. Se les apoya a mejorar de actitud para encarar mejor este este cambio de vida. Identificamos los aspectos que tienen que madurar. Muchas veces, hay aspectos, emocionalmente críticos, que debemos abordar. Su nivel de autoconciencia tiene que aumentar. Todo lo que involucre el manejo emocional, la inteligencia emocional, eso lo desarrollamos mucho en primer año. Durante el segundo y tercer año buscamos ya fortalecerlo y desarrollarlo. Entonces tenemos programas de peer mentoring donde los becarios mayores “mentorean” a los becarios menores. Tenemos luego un programa, hacia los años finales, de mentoring de gerentes del Banco o del grupo hacia los becarios. Por ejemplo, yo soy mentora de una becaria que es ingeniería industrial de la PUCP. Entonces, ¿qué pasa?, muchos de estos jóvenes, por ejemplo, son los primeros de su familia que están yendo a la universidad y a la hora de plantearse metas no necesariamente tienen un pariente que les diga: “oye, mira, mi experiencia fue esta, yo te recomiendo esto otro”. Entonces necesitan un referente, alguien que los pueda ayudar a ampliar esa visión o a ser más ambiciosos en cuanto a lo que ellos esperan de sí mismos, de lo que pueden conseguir. Lo hemos encontrado como algo super importante. Entonces estos años dos y tres son de fortalecimiento, de afianzamiento. Desarrollamos distintos talleres que pueden varias desde manejo del estrés, desde cómo construir tu imagen digital, por ejemplo, los perfiles en Linkedin, porque lo que pones en redes sociales también es importante para tu profesión después. O sea, una serie de elementos que no necesariamente se enseñan en la universidad. Pero que son fundamentales para luego prosperar en el mundo laboral. Desde educación sexual, incluso, hasta educación financiera porque claro, son chicos que empiezan a recibir un “montón” y tienen que saber administrarlo con madurez y con inteligencia y de acuerdo con los compromisos que han asumido. Entonces, se da este acompañamiento y en los años cuatro y cinco ya buscamos la consolidación de ese acompañamiento. Ya es prepararlos para las practicas, prepararlos ya para la inserción laboral.

¿Cómo evalúas el Return on Investment de este tema?

Tiene que ver con el hecho de cómo les van a los chicos cuando salen. O sea, en general vamos a ver cuántos chicos se gradúan, acaban su carrera y empiezan en una buena práctica. Pero el verdadero retorno, al ser un tema tan complejo, va a ser que con los años estos chicos se conviertan en los nuevos líderes de nuestro país. Eso es lo que buscamos. Es una cantera. Estamos jalando a nivel nacional, la mejor gente de provincia y nos encantaría que en veinte años uno de estos chicos sea gerente general de una de las empresas del grupo o de las principales empresas del país. Esa será nuestra mejor medición.

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